Carmelo Raydan / Fotógrafo e Historiador
S  I  T  I  O    W  E  B    O  F  I  C  I  A  L
Reseña BiográficaPublicacionesFotografías a ColorFotografías a Blanco y NegroPáginas AmigasPlanilla de Correo
Cartelera Docente
Volver a la Portada
Cartelera Docente
 

 
 
 

Otras guías disponibles:


Descarga esta guía en formato WORD!

 
1   Origen y expansión mundial de la fotografía durante el siglo XIX

Descarga esta guía en formato WORD!

La evolución estilística en Latinoamérica


En nuestra America Latina, al contrario de lo que pudiera suponerse, el hecho fotográfico no se inicia con la llegada del invento desde Europa, sino con una experiencia propia, los ensayos del francés Antoine Hércules Florence, en Brasil, en los primeros años de la década de 1830. Boris Kossoy dice que Florence obtiene su primera imagen en 1833, colocando como soporte del negativo dentro de la cámara oscura una placa de vidrio, y positivando sobre papel, siendo el elemento sensible en ambos casos nitrato de plata; así mismo, también señala que fue este científico el primero en utilizar la palabra «fotografía» para designar el nuevo descubrimiento, cinco años antes de que este sustantivo se acuñara en Europa
(16). Desafortunadamente el hallazgo no trasciende, las condiciones socioeconómicas dentro de las cuales sucede el acontecimiento no son las adecuadas para el desarrollo de este.

 
 



María Haya señala que a partir de 1840 el daguerrotipo comienza a llegar a los mas importantes puertos de la costa atlántica de Latinoamérica, internándose en casi todo el continente en relativo poco tiempo; quienes lo introducen son fotógrafos europeos viajeros, que recorren los distintos países sin permanecer, en la mayoría de los casos, mucho tiempo en un lugar determinado
(17). Por su parte, Erika Billeter explica que estos pioneros realizan dos tipos de trabajo diferentes: primeramente, retratan al grupo social dominante, que es el único que dispone de los recursos económicos para usar sus servicios; y en segundo lugar, fotografían por cuenta propia el exotismo que desde su óptica europeocentrica tienen estas tierras, toman las ciudades y su arquitectura, la naturaleza en sus múltiples manifestaciones, la población india, negra y mestiza en sus costumbres, imágenes que luego comercializan en Europa e incluso en nuestra misma America; siendo el estilo de los tipos de imágenes mencionados, en líneas generales, el mismo que predomina en el viejo continente para ese momento. Serán estos hombres los que enseñaran el oficio a nuestros primeros fotógrafos criollos (18).

Y es a partir del último tercio del siglo XIX, cuando surge la primera generación de fotógrafos autóctonos. Estos tienen su origen en el sector social privilegiado, que es el único que dispone de la posibilidad económica, y el que en el aspecto cultural esta lo suficientemente occidentalizado, como para permitirles ejercer la profesión. Las imágenes que producen estos creadores, al igual que las de sus colegas extranjeros que se quedan establecidos entre nosotros, tienen dos características: En primer lugar, al contrario de la etapa anterior, muestran una visión arraigada del entorno cotidiano, llegando a ser muchas veces estas imágenes verdaderos portavoces de la cultura propia. En segundo lugar, el trabajo que realizan se halla en sintonía con los intereses de la clase dominante, a la cual se encuentran unidos los fotógrafos son solo por su procedencia social ya señalada, sino también porque es este sector económico el que solicita los encargos, presentando así en sus imágenes con relativa frecuencia los ideales positivistas de civilización, orden y progreso. Este periodo tiene su vigencia hasta las décadas de 1920 y 1930, cuando en la fotografía latinoamericana comienza el tiempo de la «Modernidad». Es importante destacar en este punto, que aunque cronológicamente existe una alta coincidencia entre esta etapa que estamos explicando, y el tiempo del «Art Nouveau» en los países hegemónicos, ambas manifestaciones obedecen a realidades socioculturales diferentes, y en consecuencia sus estilos son distintos. Esto se debe a la relativa incomunicación que aun para estos años prevalece en el mundo, que permite el desarrollo de procesos culturales mas o menos autónomos en las distintas zonas; circunstancia que desaparece en América Latina en el ámbito de la fotografía, a partir del inicio de la ya mencionada modernidad, cuando de forma lamentable perdemos nuestra independencia, y los periodos comienzan a moverse al ritmo de los países centros del sistema.
 

 



Baron Jean-Baptiste-Louis
Gros, Daguerrotipo,
"Calle del Observatorio".
Bogotá, 1842.


Antonio Pozzo, Daguerrotipo,
"María Sánchez de Mendeville".
Buenos Aires, 1854.

Descarga esta guía en formato WORD!

 

 
 

Con relación al grado de desarrollo comparativo que tuvo la disciplina entre nuestros distintos países durante el siglo XIX, es de suponer que esto haya estado vinculado, en forma mas o menos proporcional, al grado de crecimiento que experimentaron los factores económicos, demográficos, institucional y cultural occidental en cada una de las naciones. Razonamiento este que en cierta forma queda verificado ante el hecho de que los países en los actuales se conservan mas obras originales de esa época son Argentina, Brasil y Méjico, los cuales desde los tiempos de la colonia tuvieron un alto nivel en estos renglones dentro del concierto regional.

 

 

Telf: +58 (0)261-748.01.40  E-mail: correo@carmeloraydan.com.ve ..
Dirección: Urbanización Lago Mar Beach. Av. Las Islas. Qta. Ruth; diagonal al primer puente hacia Isla Dorada ..
Maracaibo, Venezuela ..


Diseño gráfico y producción digital: Bachaco.com

NOTA: para una visualización óptima de este web-site se recomienda mantener un
Área de Pantalla igual o mayor a 800 x 600 píxeles de resolución.